
Por Axel Lima Muñiz
Su nombre era muerte es una novela de Rafael Bernal publicada en 1947. Seguimos el diario de un alcohólico sin nombre, que al final será identificado simplemente como “un marihuano”, pero que durante toda la historia nos dará tintes de anti-héroe, cínico, fascistoide y genocida en potencia. Un personaje delirante que hoy podríamos calificar de incel, ya que sus ganas de chingarse a toda la humanidad vienen de no ponerla.
Así es, a este carnal no le basta con ser un pedote e irse a perder al monte chiapaneco porque le caga todo en el mundo (algo que podría hasta respetar), decide que toda la humanidad debe pagar porque no encontró ni oficio ni beneficio. Durante su viaje en la selva se encuentra con unos lacandones buen pedo que lo dejan quedarse por ahí en su territorio y hasta le dan de comer. ¿Y cómo les paga? Engañándolos y haciéndoles creer que tiene poderes místicos y control sobre los mosquitos que tanto los molestan en la noche y les hacen enfermar.
Eso no es lo peor que hace este güey, pero primero viene la parte ciemtífica de la novela, por lo que se le considera “ciencia ficción mexicana”. Resulta que «el mariguano» está delirando gacho con la abstinencia por el chupe y de repente se pregunta que quizás los moscos tienen algún tipo de lenguaje. Así que agarra libreta y pluma y comienza a anotar todos los tipos de zumbidos que producen los insectos. Clasifica todos los sonidos y comienza a realizar un auténtico trabajo de codificación, con lo que descubre el lenguaje mosquil. Sí, descubre que los mosquitos tienen lenguaje, pero no sólo eso, además tienen cultura y una organización social súper fascista e intenciones de exterminar a la mayoría de la humanidad y someter a los sobrevivientes, mientras sean útiles.
Se supone que aquí va un comentario súper analítico sobre que Bernal era sinarquista, y que todo el pedo en la historia era una especie de metáfora o fábula sobre la situación política del México posrevolucionario y el papel de los grupos religiosos extremistas… pero al chile todo eso sale sobrando en la novela, que se puede leer sin ningún contexto de esto e igual funciona.
“El marihuano” enfrenta un dilema moral: colaborar con los mosquitos en la guerra contra la humanidad y volverse el máximo gobernante de lo que quede, o bien comenzar una revolución entre la sociedad mosquil y luchar por la libertad con sus camaradas mosquitos del bando anti-fascista. Una de las razones que lo impulsan, es que una mujer que forma parte de una expedición de antropólogos que andan por ahí “estudiando” a los lacandones, lo rechaza. ¿Vale la pena exterminar a toda la humanidad porque una morra no te hace caso?, pues Bernal nos pone a pensar en esa pregunta seriamente.
¿Qué decide? Pues checa la novela, y de paso descubre de quién era el nombre “muerte”. Puedes conseguir el libro en PDF de manera gratuita, sólo googlea el nombre + PDF *guiño guiño*.

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